Bodas en pandemia ¿Ansiedad?

Queremos, que de algún modo, mostraros nuestro apoyo con unas palabras de un experta en Psicología, Miriam ha escrito este post para describir  este proceso de adaptación a esta nueva situación.

¿Es normal sentir ansiedad, estrés, tristeza, frustración…? Claro que es normal. Partimos de la base de que ya de por sí una boda implica estrés, nervios en la preparación, los detalles, la presión que todo salga según las expectativas que tengo acerca de mi boda ideal.

Pues a todo esto se le ha sumado vivir una pandemia como la que actualmente atravesamos. Esta situación ha hecho que muchos novios/as hayan tenido que tomar una decisión que no pasaba por su mente como tener que suspender su boda, posponiéndola o celebrándola con medidas restrictivas que no os han permitido realizarla como habían imaginado.

A lo anterior hay que sumarle, que vivimos en una situación de incertidumbre constante, hemos pasado de planificar a largo plazo a vivir al día, teniendo en mente que todo puede cambiar de un día a otro. Esa incertidumbre es uno de los factores que contribuyen a que nuestra ansiedad crezca, la forma en que yo la tolere hará que esta se intensifique o disminuya. Por otro lado la idealización que existe cuando pienso en mi boda, la cuenta atrás del día de la celebración, la organización que ya había realizado…, cuando todo esto se paraliza sin esperarlo aparece preguntas del estilo, ¿Por qué a mí?, que pueden genera un sentimiento de frustración.

bodas en pandemia

¡Que consejos nos da Miriam! Nos propone unas pregunta para realizarse a si misma.

Entonces, si me encuentro en esta situación ¿qué puedo hacer para mejorar mi estado emocional?

1.  Aceptar la situación. La situación no es algo que dependa de vosotros/as, hay que comprender que no podéis darle solución más allá de lo que esté en vuestra mano. Lo que sí depende de vosotros/as es la toma de decisiones, es decir, decidir si celebráis la boda teniendo en cuenta que se desarrollará con las restricciones establecidas, aceptando y adaptándola a la normativa o si bien por el contrario prefiero posponerla. Tomar la decisión hará que sintáis que volvéis a tener el control de la situación, ser consciente de cómo será en un caso u otro hará que mi perspectiva/expectativa cambie y pueda disfrutar de ella.

 

  1. Plantearse las diferentes opciones que hay en ese momento. Analizar/ver pros y contras de cada una de ellas y tomar la decisión que mejor os haga sentir, siendo conscientes que si habéis tomado esa decisión es porque creéis que es la mejor en ese momento. No podemos saber cómo hubiera sido en otras circunstancias, de nada sirve martirizarse con eso.

3. Intentar no verlo como un fracaso, si no como una segunda oportunidad para planificarla y adaptarla a lo que hayáis decidido. La boda se celebrará y disfrutareis de ella.

 

  1. Aceptar y expresar las emociones que se sienten, intentar no ocultarlas. Expresar como te sientes te ayudará a entenderlo y a gestionarlo de forma más adaptativa. Hay que ser conscientes de que estas emociones son un proceso y tienen fecha de caducidad.

 

  1. Plantearse metas a corto plazo y realistas. Es decir, todo aquello que quiero realizar o conseguir en un periodo corto de tiempo y que hay posibilidades de llevar a cabo, con el objetivo de aumentar la confianza en vosotros/as mismos/as.

 

Y recordad… ¡Vuestro día será especial de una forma u otra!

Puedes consultar la web de Mirian y conocer su maravilloso trabajo aquí:

https://psicologia-miriam-sanchez.webnode.es